Reeditando Hammelin

Conversación con la joven flautista Niurka González quien, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por el Maestro Jean-Paul Penin, actuará como solista en el concierto de clausura de esta Feria del Libro.

El concierto de clausura de la XI Feria Internacional del Libro de La Habana tendrá lugar en el teatro Amadeo Roldán el próximo domingo 17 a las 8:30 de la noche. El concierto de la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la conducción del prestigioso Maestro francés Jean-Paul Penin y con la participación de la flautista Niurka González en calidad de solista, consistirá en un programa  que incluye a Héctor Berlioz (Sinfonía Fantástica y obertura de El Corsario) y Jacques Ibert (Concierto para Flauta y Orquesta). Aprovechemos el buen pretexto de esa noche de gala y adelantémonos un poco. Conozcamos a Niurka González antes de caer seducidos por sus embrujos de Hammelin.

-Eres aún muy joven y tu carrera evidencia, desde hace ya tiempo, una alta profesionalidad interpretativa. Quizás pudiera pensarse que, sin antecedentes musicales en la familia, fuiste una niña que comenzó sus estudios de música tardía y casi accidentalmente. Cuéntanos de tus inicios.
-Yo no empecé tardíamente la flauta y empecé mis estudios no accidentalmente, sino por vocación, yo quería estudiar música... Cuando tenía 8 años, un día le dije a mi mamá que yo quería cantar y me llevaron donde María Álvarez Ríos y el grupo "Meñique". Este fue mi inicio musical. Luego, la misma María le dijo a mi madre que yo podría (por mis condiciones musicales) entrar en un conservatorio. Por eso me presenté a las pruebas de la escuela Manuel Saumell, donde obtuve una plaza para estudiar clarinete. Resulta simpático contar ahora que yo quería estudiar flauta, pero no aprobé la "prueba física" y por eso tuve que empezar por el clarinete. Mi profesora de este instrumento fue María Isabel Castro y, más tarde, la de flauta, Luisa Mercedes Hernández. Después hice el Nivel Medio en el Conservatorio Amadeo Roldán, con Aldo Salvent (clarinete) y Halina Kusiak (flauta) y el Nivel Superior en el Instituto Superior de Arte, con Luis Bayard. En el Conservatorio Superior de París estudié con Alain Marion y Sophie Cherrier.

-Quienes te conocen más recientemente quizás desconozcan que, además del nivel superior de flauta, te graduaste brillantemente en nivel medio de clarinete. Hasta entonces simultaneaste ambos instrumentos. ¿Por qué decidiste abandonar el clarinete habiendo sido, incluso, premiada como clarinetista?
-Creo que ese dicho "el que mucho abarca poco aprieta" puede ser una respuesta adecuada a tu pregunta. Pienso que en la música uno nunca deja de aprender. Creo que no me alcanzará la vida para tocar todo lo bien que quiero la flauta, así que sería un poco pretencioso seguir el clarinete... Por otra parte, tocar un instrumento no es más que un pretexto para lo que verdaderamente hacemos, que es "música"; al final mi objetivo es la música, lo demás, el instrumento, la técnica, son los recursos de que me valgo para llegar a ella.

-Tu calidad ha sido avalada por importantes galardones nacionales e internacionales y presentaciones exitosas en numerosas salas de concierto dentro y fuera de Cuba bajo la privilegiada conducción de excepcionales maestros. ¿Cuáles de esos premios, escenarios y guías te han impactado más?
-Una gran experiencia ha sido sin dudas, mi estancia en París. La clase del Conservatorio, Marion, Sophie, mis compañeros... los concursos de admisión y de graduación. Recuerdo especialmente la primera vez que toqué con orquesta bajo la dirección de Leo Brouwer. También me viene a la mente el concierto con la Orquesta de Cámara de la Comunidad Europea. Los trabajos que he realizado de música de cámara con diferentes colegas han sido muy gratos. También las colaboraciones en grabaciones. Recuerdo la Convención Francesa de la Flauta de 1996, donde presencié clases magistrales de Rampal, Michel Debost, Adorjan y otros grandes maestros, además de conciertos de todos ellos.

-¿Cuál es tu opinión sobre el hecho real de que, a pesar de tu reconocido prestigio, aún no se haya editado un disco con tus interpretaciones?
-En verdad no he tenido propuestas para grabar. Este mundo de "lo clásico" es bastante duro. Indiscutiblemente no todas las personas gustan o han sido preparadas para gustar de la música que hacemos. El mundo del disco lejos de estar cada vez más regido por exigencias culturales y artísticas, lo está por el "marketing" y el comercio. Así que grabar música clásica se convierte en algo "no rentable". Esa es la realidad, sólo graban para las grandes disqueras de música clásica los consagrados, los beneficiarios de los mecenas y algún que otro intérprete joven afortunado. Yo tuve la suerte de realizar una serie de grabaciones con la pianista María del Henar Navarro y los estudios Adbala han acogido el proyecto de disco. Así que espero que tener mi primer disco pronto deje de ser un proyecto y se convierta en realidad.

-En 1997 obtuviste el diploma de nivel superior en la especialidad de flauta en el Conservatorio Superior de Música de París, sin embargo, concluiste también esos estudios en el Instituto Superior de Arte, aquí en La Habana, donde actualmente eres profesora. ¿Qué te llevó a terminar tus estudios en Cuba?
-Primero: no se me reconocía el diploma de París, lo que quería decir que en Cuba iba a seguir siendo considerada como una graduada de Nivel Medio. Segundo: aprender siempre es importante.

-¿Esta idea de un concierto tuyo con motivo de la clausura de la XI Feria Internacional del Libro de La Habana, tiene que ver con tu faceta de gran devoradora de libros?
-No soy tan devoradora de libros como me gustaría: el tiempo escasea para quienes asumen con rigor su quehacer. Pero además de tocar la flauta y hacer música, que me encanta, me agrada tocar dentro de la cobertura de la Feria. Es mi granito de arena para con la lectura y el maravilloso mundo de los libros.

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Por Tupac Pinilla. La Jiribilla 2002, Cuba. http://www.lajiribilla.cu/2002/n40_febrero/1090_40.html

Año: 
2002
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